Gisèle Pelicot, símbolo de resiliencia y lucha contra la violencia sexual, ha sido condecorada con la Legión de Honor, la mayor distinción civil en Francia. La activista de 72 años, superviviente de uno de los casos más estremecedores de violencia machista en Europa, ha sido reconocida como «Chevalier» (Caballero) este 14 de julio, coincidiendo con la Fiesta Nacional Francesa.
Pelicot fue drogada y violada durante años por más de 50 hombres, en una red criminal coordinada por su propio marido, Dominique Pélicot, condenado a 20 años de prisión. Su decisión de romper el silencio y visibilizar el horror vivido —rechazando el juicio a puerta cerrada— transformó su historia en un punto de inflexión para la justicia y la conciencia pública en Francia.
“La vergüenza debe cambiar de bando”, declaró Pelicot al inicio del proceso judicial, en una frase que se ha convertido en consigna para muchas supervivientes.
Un homenaje para todas las mujeres
La distinción otorgada a Pelicot no solo honra su valentía personal, sino que también rinde homenaje a todas las mujeres que se niegan a callar. Su testimonio ha impulsado un debate profundo sobre la violencia sexual mediada por sustancias y ha puesto en cuestión la forma en la que la justicia aborda estos crímenes.
Junto a Pelicot, otras figuras como la historiadora Mona Ozouf, el músico Pharrell Williams y la humorista Sophia Aram han sido incluidas en la promoción de este año. Sin embargo, ningún nombre ha resonado con tanta fuerza como el de Gisèle Pelicot, convertida ya en un referente del feminismo contemporáneo.
Su autobiografía, Un himno a la vida, saldrá publicada en enero de 2026 y será adaptada en una docuserie por HBO.
“Tu dignidad y tu valor han conmovido e inspirado a Francia y al mundo”, expresó el presidente Emmanuel Macron en un mensaje dirigido a Pelicot tras el veredicto que condenó a su agresor.
El caso de Gisèle Pelicot no solo es una victoria judicial: es un grito colectivo que exige memoria, justicia y reparación.



